I Milla Escalada

El dorado es el color que simboliza la lucha contra el cáncer infantil, siendo éste el elegido para la camiseta que recibirán, junto con el dorsal, los participantes en la I Milla Escalada con carácter solidario que organiza la Hermandad del Sagrado Descendimiento el próximo domingo.

¿Aún no te has inscrito?

Recuerda que sigues a tiempo de hacerlo, rellenando la inscripción que encontrarás en nuestra página web www.sagradodescendimiento.es o presencialmente en los siguientes establecimientos de nuestro municipio:

–   Mundatrail deportes: C/ Doctor Raúl Porras, 3

–   Papelería La Administración: C/Corredera, 13

–   Papelería Acuarela: C/ Beato Pedro de Madrid, 6 bajo

–   Nude: C/Corredera, 35

También, podrás inscribirte el mismo día de la carrera, momento previo al comienzo de la misma.

Juntos lucharemos por una buena causa, entre todos ayudaremos a ganar la batalla. Participa en la investigación contra el cáncer infantil, solo faltas tú.

 

XXV Aniversario Fundacional- Mesa Redonda

El próximo viernes, día 13 de abril, tendrá lugar, en la Capilla del Sagrado Descendimiento, una mesa redonda bajo el título “La Hermandad del Sagrado Descendimiento en la historia de la Semana Santa de Montilla”, dando comienzo a las 21 horas.

Participarán las siguientes personas, miembros todas de Hermandades y Cofradías de nuestro municipio:

– D. Miguel Estepa Gutiérrez
– D. Manuel Racero Velasco
– Dña. Lourdes Nevado Luna
– D. Rafael Raigón Luque

Moderador: Antonio Repiso Hidalgo

 

Desfile de moda flamenca

Tras el desfile de moda flamenca celebrado ayer, domingo 8 de abril, desde la Hermandad del Sagrado Descendimiento solo queda agradecer, en primer lugar, a la firma montillana Lunares y Volantes por contar con nuestra Corporación para ser la encargada en esta ocasión de organizar dicho evento, presentando así su nueva colección de moda flamenca. 

En segundo lugar, agradecer al Grupo Pérez Barquero el haber permitido disfrutar de dicho desfile en un marco incomparable como son Bodegas Gracia, emplazamiento tradicional de nuestra tierra. 

Del mismo modo, agradecer al resto de empresas que, de una manera u otra, han colaborado en esta actividad organizada por la Hermandad del Sagrado Descendimiento. 

Por último, dar las gracias a todas aquellas personas que han participado en la organización, y a las que han acudido como espectadores, consiguiendo así una respuesta formidable al evento. 

 

 

 

 

Desfile de moda flamenca

Aún estás a tiempo de adquirir tu entrada para el desfile de moda flamenca de la firma montillana Lunares y Volantes, organizado por la Hermandad del Sagrado Descendimiento.

Será el próximo domingo, día 8 de abril, a partir de las 12:30 horas en Bodegas Gracia.

Habrá servicio de barra y cocina para pasar un buen día rodeado de familia y amigos.

Los puntos de venta de entradas son los siguientes:

– Calzados Inma Merino
– Carnicería Manuel Herrador
– Papelería La Administración
– Peluquería Aquarela
– Lunares y Volantes
– AMBAR

¡Te esperamos!

 

El descendimiento de Jesús de la Cruz

Ha muerto pronto, más de lo que era usual para un crucificado que tardaba en morir ahogándose por asfixia y cansancio algunos días. Los pocos que le eran fieles estaban al pie de la cruz y bajan –solicitado y obtenido el permiso de Pilato- el cuerpo muerto de Jesús. Contemplad los rostros, mirad la tristeza y la impotencia que sienten viendo la injusticia que se ha cometido con Cristo y cómo ha quedado su cadáver. Lo depositan en el regazo de su Madre. La Virgen María recibe el Cuerpo de Cristo. Lo recibe con la misma obediencia con que lo concibió por obra del Espíritu en su seno. Antes, todo fue luz; ahora, las tinieblas se ciernen sobre la tierra.

Para recibir el cuerpo de Jesús sólo hay una actitud espiritual posible, el amor, la reverencia, la adoración, pues ese Cuerpo bendito es el Cuerpo del Hijo de Dios hecho hombre. María recibe el Cuerpo de Cristo inmolado. Nos conmueve la piedad y ternura del momento. Pero también hoy es real la posibilidad de recibir el cuerpo del mismo Cristo, y lo recibimos y acogemos en cada comunión, en el acto mismo de comulgar. El pan consagrado ya es el mismo Jesucristo pero ahora Glorioso, Vivo, Fuerte.

¡Qué poder más eficaz y santificador tiene la comunión cuando se comulga con devoción, recogimiento, fervor, hambre de Cristo y en gracia de Dios! ¡Qué terrible y triste, por el contrario, tantas comuniones rutinarias, sin amor, sin examinar, sin prepararse ni dar gracias después! Las almas progresarían mucho en santidad si sus comuniones fueran fervorosas, con unción, piedad y amor.

Cuerpo de Cristo místico es la Iglesia, cuya Cabeza es el Señor y nosotros miembros suyos; Cuerpo de Cristo es la Iglesia y recibimos este Cuerpo eclesial, significado en el Sacramento, con amor. ¿Acaso habría otra forma de recibir a la Iglesia, más que con amor?, ¿otra manera que no sea “sentir con la Iglesia”, obedecer a sus pastores, profesar la fe ortodoxa, celebrar fielmente la liturgia según sus normas, vivir la vida moral que brota del Bautismo? ¿Acaso se puede recibir a la Iglesia si no es amándola apasionadamente, con obediencia y aportándole lo nuestro y a nosotros mismos? Es verdad que tiene arrugas y heridas pero éstas son las debilidades, los defectos, los pecados, el orgullo, el protagonismo, la ambición, de quienes la formamos y que ensombrecen y afean su belleza sin igual.

¡Santa Iglesia, Cuerpo de Cristo que recibimos de la Virgen! “Alabada sea también esta gran Madre por el Misterio divino que nos comunica, introduciéndonos en él por la doble puerta que constantemente está abierta de su Doctrina y de su Liturgia. Alabada sea por el perdón que nos garantiza. Alabada sea por los hogares de vida religiosa que suscita y protege, y cuya llama sostiene. Alabada sea por el mundo interior que nos descubre y en cuya explotación nos lleva de su mano. Alabada sea por el deseo y la esperanza que fomenta en nosotros. Alabada sea también por todas las ilusiones que desenmascara y disipa en nosotros, a fin de que nuestra adoración sea pura. ¡Alabada sea esta gran Madre! Madre casta, ella nos infunde y nos conserva una fe siempre íntegra, que ningún decaimiento humano ni abatimiento espiritual, por profundo que sea, es capaz de afectar. Madre fecunda, no cesa de darnos por el Espíritu Santo nuevos hermanos… Madre venerable, ella nos garantiza la herencia de los siglos”