Agradecimientos

Cuando quedan escasas horas para finalizar este año, en nombre la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad quiero dar las gracias a Montilla, ya que sin nuestro pueblo no hubiéramos podido vivir un año tan especial como este 2018. Gracias a todas las personas que de una manera u otra, y en la medida de sus posibilidades han colaborado, no tan solo en los actos y cultos del XXV Aniversario Fundacional, si no también en el día a día de nuestra Hermandad. Gracias a nuestra Parroquia, a nuestro Ayuntamiento, a la Diputación Provincial de Córdoba, a la Agrupación de Hermandades de Montilla y por supuesto a todas y cada una de ellas por su cercanía, su cariño y su comprensión. Gracias a la Policía Local, a las asociaciones deportivas, al personal del Servicio Municipal de Deportes, a la Junta Local y Provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, sin ellos no hubiéramos podido cumplir nuestra ilusión de colaborar en la Investigación Contra el Cáncer Infantil, en la memorable Milla Escalada Solidaria. Gracias a todas aquellas personas que han colaborado en las conferencias, mesas redondas y en la Exposición «XXV Años de Sagrado Descendimiento», en especial a nuestro hermano y artista montillano Don Jaime Luque Luque autor del cartel conmemorativo y a nuestros hermanos y familia de Gave Artes Gráficas S.L. creadores del genial logotipo que nos ha acompañado durante este año. 

Gracias a todas y cada una de las personas que hicieron posible el reencuentro con el templo que nos vio nacer y en especial a nuestro Obispo y  al rector de la Basílica Pontificia de San Juan de Ávila, Rvdo. D. José Félix García Jurado. Gracias también a todas aquellas personas que nos acompañaron en nuestra salida extraordinaria, participando en el cortejo incluso sin ser hermanos, y aquellos que arroparon a nuestra hermandad en el discurrir por las calles de Montilla.  

El próximo 2019 no va a ser menos, ya que celebraremos el XXV Aniversario de la llegada del Señor del Sagrado Descendimiento a nuestras vidas. 

En nombre de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad y en el mío propio, desearles que tengan un feliz 2019, cargado de salud, trabajo y amor, y que el Señor del Sagrado Descendimiento y María Santísima de la Encarnación les protejan y les colmen de bendiciones.

 

 

Recogida de limosna y víveres

A lo largo de la mañana de hoy, la Hermandad del Sagrado Descendimiento, ha llevado a cabo su habitual jornada de recogida de limosna y víveres que han sido ofrecidos a Nuestros Sagrados Titulares.

Desde la Vocalía de Caridad, el objetivo ha sido aún si cabe más ambicioso  para este año, ya que se pretende ampliar la asistencia que se viene haciendo, y que nuestra Hermandad esté presente en la Caravana por la Paz a través de la ASOCIACIÓN ACANSA (Asociación  Cordobesa de Amistad con los Niños y Niñas Saharauis).

Desde la Junta de Gobierno de la Hermandad, agradecemos a todos aquellas personas que de una manera u otra, en la medida de sus posibilidades, han colaborado, especialmente a los voluntario. Sin más, solo queda decir que todo aquel que quiera colaborar todavía puede hacerlo poniéndose en contacto con algún miembro de la Junta de Gobierno.

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Cada 8 de diciembre la Iglesia celebra la Inmaculada Concepción de la
Santísima Virgen María. El dogma de fe según el cual la Madre de Jesús fue
preservada del pecado desde el momento de su concepción. Es decir, desde el
instante en que comenzó su vida humana.
A mediados del siglo XIX, el Papa Pío IX, después de recibir numerosos
pedidos de obispos y fieles de todo el mundo, ante más de 200 cardenales,
obispos, embajadores y miles de fieles católicos, declaró con su bula
“Ineffabilis Deus”:
“Que la doctrina que sostiene que la Beatísima Virgen María fue
preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante
de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en
atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, está
revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por
todos los fieles…»
En Roma se envió una gran cantidad de palomas mensajeras en todas las
direcciones llevando la gran noticia. Y en los 400 mil templos católicos del
mundo se celebraron grandes fiestas en honor de la Inmaculada Concepción de
la Virgen María.
Poco más de tres años después, en una de sus apariciones en Lourdes, la
Virgen María se presentó ante la humilde pastorcita Santa Bernardita
Soubirous con estas palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.
Actualmente son miles las iglesias dedicadas a esta advocación en todo
el mundo y millones de fieles le tienen una particular devoción. La Inmaculada
Concepción es patrona de España, es conocida como “La Purísima” en
Nicaragua, a través de la imagen de Nuestra Señora de “El Viejo”, y venerada
como la “Virgen de Caacupé” en Paraguay.
Consagración a la Inmaculada, compuesta por S. Maximiliano Kolbe
«OH Inmaculada, reina del cielo y de la tierra,
refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima,
a quien Dios confió la economía de la misericordia.
Yo……. pecador indigno, me postro ante ti,
suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y
posesión tuya.
A ti, Oh Madre, ofrezco todas las dificultades
de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad.
Dispón también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva,
para cumplir lo que de ti ha sido dicho:
«Ella te aplastará la cabeza» (Gen 3:15), y también:
«Tú has derrotado todas las herejías en el mundo».

Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas
me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria
en tantas almas tibias e indiferentes, y de este modo,
aumento en cuanto sea posible el bienaventurado
Reino del Sagrado Corazón de Jesús.
Donde tú entras oh Inmaculada, obtienes la gracia
de la conversión y la santificación, ya que toda gracia
que fluye del Corazón de Jesús para nosotros,
nos llega a través de tus manos».
Ayúdame a alabarte, OH Virgen Santa
y dame fuerza contra tus enemigos.»
Fuente documental: ACIPRENSA

 

Nueva función de Anastasia

Tenemos una buena noticia para tod@s los que os habíais quedado sin entrada para disfrutar de Anastasia.
Volvemos el día 3 de Enero en una única función a las 7 de la tarde!!!
Las entradas estarán a la venta a partir del próximo jueves 29 de noviembre.
No dejes pasar esta última oportunidad de disfrutar de Anastasia!!!!

La recaudación de esta función irá destinada a la Parroquia de El Santo.

Si no lo vives, no lo sientes!!!!!!

 

Viaje a Guadíx por la Ordenación Episcopal de D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar

El próximo día 22 de Diciembre será ordenado como nuevo Obispo de Guadix D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, a las 11 de la mañana. Recordemos que sus primeros pasos después de ser ordenado sacerdote fue en nuestra Parroquia de San Francisco Solano, siendo Vicario Parroquial junto a  D. Carlos Linares Delgado (q.e.p.d), por lo que es un orgullo y un doble motivo de alegría y de acción de gracias para nosotros como Parroquia. D. Jesús ha manifestado personalmente  que le gustaría y le haría una gran ilusión que ese día 22, tan importante para él como para la Iglesia, le acompañara su parroquia del Santo, al igual aquellas personas de Montilla que quisieran estar.

Para ello, nuestra parroquia  ha dispuesto un autobús para asistir a su Ordenación Episcopal y, posteriormente, después de ser ordenado, compartir con él un almuerzo donde tendremos la oportunidad de felicitarlo y saludarlo. El precio del autobús y comida será de 25 euros. La inscripción se realizará a través de D. Rafael o D. Ángel, sacerdotes del Santo. Se anima a todos las hermandades, grupos, movimientos parroquiales, fieles y cualquier montillano, a participar de este momento tan especial de acción de gracias,  en el que en parte Montilla y nuestra Parroquia son agraciados con este Don del Episcopado de D. Francisco Jesús Orozco Mengíbar.

 

La Hermandad sortea 10 décimos de Lotería de Navidad

La Hermandad del Sagrado Descendimiento regala entre sus cofrades y devotos un premio consistente en 10 décimos de lotería para el próximo Sorteo Extraordinario de Navidad celebrado el día 22 de diciembre.

El agraciado será el poseedor de la papeleta cuyas tres últimas cifras coincidan con las del número premiado en el sorteo de la O.N.C.E del día 8 de diciembre.

¡Anímate y participa!

Puntos de venta:

– Papelería La Admisnistración (Calle Corredera, 13).

– Carnicería Manuel Herrador (Calle Capitán Alonso de Vargas, 2).

– Calzados Inma Merino (Calle Puerta de Aguilar, 40).

– Miembros de Junta de Gobierno de la Hermandad.

Santa Misa de Réquiem

La muerte de nuestros allegados es siempre una separación, una ruptura de la relación con el ser amado. San Pablo nos exhorta a no dejarnos abatir como aquellos que no tienen ninguna esperanza.

Lo que constituye el núcleo de la esperanza del cristiano está presente en cada Eucaristía, en la que anunciamos la muerte de nuestro Señor Jesucristo y celebramos su resurrección. Celebrar la Eucaristía es, de alguna manera, situarnos en el punto de paso entre nuestro mundo y el Reino de amor y de felicidad, que es la tierra prometida de todos los que pasan por Cristo. Él nos da testimonio: “Yo soy la puerta” –Jn 10, 9–, “nadie va al Padre, sino por mí” –Jn 14, 6–. Cristo presente en la Eucaristía reúne a todos aquellos que están aún de camino en la tierra y reconocen en él a su Salvador, el camino a la verdad y la vida. Pero el Cristo que nos recibe en la Eucaristía está también en comunión con todos aquellos que ya han dejado este mundo hacia el Padre. Cuando confiamos una intención de misa por un difunto, vivimos en Cristo Resucitado un encuentro misterioso, aunque real con aquella persona que ya ha entrado en la vida eterna. La comunión de los Santos establecida en Cristo hace vivir en comunión a los vivientes en la tierra y los vivientes en el cielo.

Unidos a Cristo en la celebración eucarística estamos en comunión con nuestros difuntos. Rogamos a Cristo por ellos, ellos ruegan a Cristo por nosotros. Estamos más allá de un simple recuerdo doloroso, vivimos dentro de una misteriosa presencia, en el seno de una comunión establecida por el don del amor de Cristo y vivificado permanentemente por el espíritu.

La antigua práctica de confiar una intención de misa por nuestros difuntos la tendríamos que fomentar más aún. Es un gesto de afecto y de vinculación con aquellos que nos han dejado, permitiendo vivir su ausencia manteniendo nuestra esperanza. Nos hace comulgar con el misterio de amor en Cristo y nos vincula unos a otros.