XIII Pregón Juvenil Stmo. Cristo del Amor

El pasado sábado, tuvo lugar en la Capilla del Sagrado Descendimiento el XIII pregón juvenil organizado por el Grupo Joven del Stmo. Cristo del Amor, pronunciado, en esta ocasión, por Borja García Pino.

Desde la Hermandad del Sagrado Descendimiento, dar la enhorabuena a Borja por el magnífico y emotivo pregón con el que nos deleitó a todos los presentes.

También, felicitar al Grupo Joven del Stmo. Cristo del Amor por hacer de este acto un referente en la Semana Santa montillana.

Cuartel Cofrade 2017

Nos complace anunciarte que esta misma noche, día 3 de marzo, tras el Viacrucis organizado por la Agrupación de Cofradías de Montilla, abrirá sus puertas, un año más, el tradicional “Cuartel Cofrade” de la Hermandad del Sagrado Descendimiento.

En esta ocasión, su ubicación para la Cuaresma 2017 será en Calle Corredera (frente a antiguo “Masol”).

Se encontrará abierto todos los viernes y sábados de Cuaresma, a partir de las 21:00 horas de la tarde los viernes, y desde el mediodía los sábados.

Desde la Hermandad del Sagrado Descendimiento, invitarte a que visites nuestro Cuartel acompañado de tu familia y amigos, donde intentaremos ofrecerte el mejor servicio de barra y una exquisita cocina.

Acércate a disfrutar del mejor ambiente cofrade. ¡Te esperamos!

Cartel Estación de Penitencia 2017

Cartel anunciador de la XX Estación de Penitencia de nuestra Corporación del próximo Viernes Santo.

Un año más, magnífica labor del fotógrafo montillano José María Alcaide, al cual agradecemos su total disponibilidad hacia nuestra Hermandad.

En la imagen capta la formación del cortejo procesional justo en el momento previo a su salida de la Capilla del Sagrado Descendimiento en la tarde noche del Viernes Santo.

De igual forma, nuestro agradecimiento a Gave Comunicación por su trabajo realizado en la elaboración de este magnífico cartel.

 

Nota informativa elecciones de Hermano Mayor

El pasado día 24 de febrero de 2017, se celebró, en segunda convocatoria, la Asamblea General de Elecciones de Hermano Mayor de nuestra Hermandad, presidida por el Sr. Consiliario D. Ángel Lara Merino e integrando la mesa electoral los miembros de la Junta Electoral D. Rafael Ramírez Pérez, presidente; D. Miguel Alférez Carmona, Secretario; y D. Francisco Merino Ponferrada, vocal.

Sobre las 21:15 horas comenzó la votación de los hermanos presentes con derecho de voto, finalizando a las 22:05 horas.

Por los miembros de la mesa electoral, en presencia de nuestro Consiliario y el representante de la candidatura, se procedió a efectuar el recuento de los votos.

Una vez terminado el recuento, el Presidente de la Junta Electoral informó a la Asamblea, que el total de votantes en estas elecciones ha sido de setenta y cinco (75) hermanos por lo que la mayoría absoluta estaría en treinta y nueve (39) votos a favor, comunicando los siguientes resultados de esta primera votación:

 

Votos a favor: sesenta y ocho (68).

Votos en contra: cinco (5).

Votos en blanco: uno (1).

Votos nulos: uno (1).

 

Por lo que, habiendo obtenido en primera votación la mayoría absoluta, no fue necesaria una segunda ronda de votaciones, siendo proclamado D. Francisco José Méndez Hidalgo como nuevo Hermano Mayor electo, a la espera de ser confirmado por el Sr. Obispo de la Diócesis de Córdoba y a la posterior elevación a público del acta de elecciones para su inscripción en el Registro de Entidades Religiosas.

La Asamblea General de Elecciones terminó con las palabras dirigidas a todos los asistentes por D. Francisco José Méndez Hidalgo y por el Sr. Consiliario D. Ángel Lara Merino.

 

 

Desfile de Moda Flamenca 2017 “Lunares y Volantes”

El próximo domingo, día 5 de marzo, a partir de las 12.30 horas, tendrá lugar, en Bodegas Gracia, el desfile de moda flamenca de la firma montillana “Lunares y Volantes” a beneficio de la Parroquia de San Francisco Solano.

Puedes adquirir tus entradas en los siguientes puntos:

  • Tienda Lunares y Volantes
  • Inmobiliaria Andalucía
  • Pilar Pino
  • Miembros de Junta de Gobierno de nuestra Hermandad

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma: La Palabra es un don. El otro es un don

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31). Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

1. El otro es un don

La parábola comienza presentando a los dos personajes principales, pero el pobre es el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21). El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado.

La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal. Mientras que para el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano (cf. Homilía, 8 enero 2016).

Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

2. El pecado nos ciega

La parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que se encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica sólo como «rico». Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, era muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10,9) y a los reyes (cf. Jc 8,26). La tela era de un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también porque la exhibía de manera habitual todos los días: «Banqueteaba espléndidamente cada día» (v. 19). En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia (cf. Homilía, 20 septiembre 2013).

El apóstol Pablo dice que «la codicia es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico (cf. Exh. ap. Evangelii gaudium, 55). En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz.

La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf. ibíd., 62).

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención. El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación.

Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt 6,24).

3. La Palabra es un don

El Evangelio del rico y el pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá. Los dos personajes descubren de repente que «sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él» (1 Tm 6,7).

También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, al que llama «padre» (Lc 16,24.27), demostrando que pertenece al pueblo de Dios. Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él mismo su único dios.

El rico sólo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie su sufrimiento con un poco de agua. Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces» (v. 25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes.

La parábola se prolonga, y de esta manera su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31).

De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor ―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana. Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.

Vaticano, 18 de octubre de 2016
Fiesta de san Lucas Evangelista
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Francisco

Calendario de ensayos del Paso de Misterio

A continuación, se detalla el calendario de ensayos de la cuadrilla de hermanos costaleros del Paso de Misterio del Sagrado Descendimiento, orientados a la preparación de la Estación de Penitencia del próximo Viernes Santo de 2017.

Viernes, 10 de febrero, a las 22:00 horas   (Fábrica de la Harina)

Sábado, 25 de febrero, a las 16:30 horas   (Fábrica de la Harina)

Viernes, 10 marzo, a las 22:00 horas    (Fábrica de la Harina)

Sábado, 25 marzo, a las 16:30 horas    (Fábrica de la Harina)

Viernes, 31 de marzo, a las 22:00 horas   (Capilla Sagrado Descendimiento)

Lunes, 3 abril, a las 21:00 horas   (Capilla Sagrado Descendimiento)

Nota:

A los ensayos, se deberá asistir con el calzado de salida, imprescindible ser de color negro.