Estad en vela, viene el Señor

Comenzamos un nuevo año litúrgico en este primer domingo de adviento, con la atención puesta en Jesucristo que viene. La historia humana no es un círculo cerrado en sí misma, no es un eterno retorno de lo mismo. La historia ha conocido su plenitud en Jesucristo y camina hacia esa plenitud continuamente. El mundo creado por Dios tiene su propia dinámica de crecimiento, algunas veces en zigzag. Y en este mundo creado ha entrado el Hijo de Dios, haciéndose carne en el vientre virginal de María. Ha recorrido una etapa de la vida terrena, se ha entregado voluntariamente a la muerte y ha vencido la muerte resucitando de entre los muertos, es “el primogénito de entre los muertos” (Col 1,18).

El tiempo de adviento nos hace presente esta realidad, que celebramos continuamente en la Eucaristía. La Eucaristía es Dios con nosotros en la carne de Cristo y al mismo tiempo es la plenitud de la creación y de la historia en esa carne resucitada, transfigurada, transformada. Vivir el adviento es vivir a la espera del Señor, que viene a transformarlo todo.

La Palabra de Dios en este tiempo santo de adviento es una invitación continua a la vigilancia gozosa y esperanzada. El pecado nos adormece, nos anquilosa, nos atonta y nos hace ver la realidad extorsionada. El Señor, por el contrario, nos invita a despertar, a ponernos en camino, a espabilarnos, a ver las cosas como son, como las ve Dios.

En la primera parte del adviento, se nos invita a poner la atención en la venida última del Señor. La historia humana, nuestra propia historia personal no tiene “salida”, tiene “sacada”. Es decir, por su propio dinamismo la historia humana, nuestra propia historia no llegaría a la plenitud que Dios tiene programada. El Señor que viene, viene a sacarnos de nuestras limitaciones y a llenar nuestro corazón de un gozo inimaginable. “Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni cabe en la mente humana lo que Dios tiene preparado para los que lo aman” (1Co 2,9). Hemos de detenernos a gozar de este futuro que nos espera, que no es un sueño, sino una promesa del Señor (y el Señor cumple sus promesas). Estamos llamados a una vida en plenitud con Dios y con los hermanos, para siempre. La Iglesia como buena madre nos lo recuerda y nos lo anuncia, especialmente en el tiempo de adviento.

Si esto es así, debemos purificar nuestro corazón de tantas adherencias que nos retardan. Tenemos necesidad de resetear nuestra propia historia, de poner a punto nuestro corazón y nuestra vida. Nuestro destino es el cielo, que ya empezamos a vivir en la tierra, porque el cielo es estar con Cristo. Y con esta perspectiva hemos de ir muriendo a tantas realidades de la vida, que no son definitivas y en las que nos entretenemos indebidamente o nos apartan de Dios. El adviento quiere desaletargarnos, quiere estimularnos en el camino del bien. Hemos de vivirlo con mucha esperanza.

“Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor”, nos dice Jesús en el evangelio de este domingo. No se trata de ningún nerviosismo ni de ninguna zozobra. Se trata de una espera serena y esponsal del que viene a saciar lo más profundo de nuestro corazón. Cuando un esposo que ama espera a su esposa, o viceversa, no se pone atacado de los nervios, sino que se siente estimulado, motivado. Pues, algo parecido. El Señor viene, cada vez está más cerca. No podemos dedicarnos a “comilonas, borracheras, lujuria o desenfreno, riñas o envidias” (Rm 13,13; segunda lectura de este domingo), sino que hemos de revestirnos del Señor Jesucristo, de sus sentimientos, de sus actitudes.

Pongamos a punto nuestro corazón, el Señor viene. Cuántas personas comienzan este año y quizá no lo terminen en la tierra. Estemos preparados siempre, lo mejor está por suceder.

Recibid mi afecto y mi bendición:

 + Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Visita y ofrenda floral a Nuestra Patrona

Mañana, Sábado día 12 de Octubre a las 11:45 horas en la Parroquia de San Francisco Solano, la Hermandad va a recuperar la tradicional visita, rezo y ofrenda floral a la Santísima Virgen de la Aurora.
A este evento estamos llamados todos los  Hermanos del Sagrado Descendimiento, pero muy especialmente los niños y jóvenes de nuestra corporación penitencial, formados por el Grupo de Teatro, Grupo Infantil Nazareno y Grupo Joven.
A las 12 horas rezaremos el Ángelus delante del paso de la Santísima Virgen de la Aurora y le entregaremos posteriormente un ramo de flores que ha sido regalado por los jóvenes de la Hermandad.

Decreto sobre la Solemnidad de Santiago Apóstol, Patrono de España

Con motivo de la Solemnidad de Santiago apóstol, Patrono de España del próximo Jueves día 25 de Julio (fiesta de precepto en el calendario católico), nuestro pastor, el Señor Obispo ha firmado un decreto en el que se recogen las normas que siguen:

  1. Se mantiene el precepto de dicha solemnidad, con obligación de participar en la celebración de la Eucaristía.
  2. Se dispensa de la obligación del descanso a aquellos fieles que por sus compromisos laborables no puedan hacerlo.

VI Feria del Marisco. No te la pierdas

Los días 28 y 29 de junio, la Hermandad del Sagrado Descendimiento llevará a cabo en el Paseo de las Mercedes, por sexto año consecutivo, la tradicional “Feria del Marisco”, donde los productos más frescos de la costa de Huelva se convierten en los protagonistas.

Gambas, cigalas, cuerpos de cangrejo y una gran variedad de mariscos podrás encontrar en este evento gastronómico, con la máxima garantía en calidad, frescura y origen, acompañado de un vino Viña-Verde bien frío de Bodegas Pérez Barquero de nuestra tierra.

Además, contaremos con las actuaciones en directo del grupo flamenquito “Amontillao» y del grupo de animación «Boogaloo» en la noche del viernes 29, y una selección del Festival Infantil y Juvenil de la Canción para la noche del sábado.

 

 

Solemnidad del Corpus Christi

El próximo Domingo 23 de Junio tendrá lugar la festividad del Corpus Christi. Como es habitual, nuestra Hermandad estará representada en el cortejo de la procesión. Además, con motivo del XXV Aniversario de la Bendición de Nuestro Señor Jesucristo en su Sagrado Descendimiento, nuestra Corporación Penitencial instalará un altar en la Basílica de San Juan de Ávila al paso de Jesús Sacramentado en la custodia monumental.

Por ello os invitamos a acompañar a su Divina Majestad en éste día tan importante para Montilla y para los que somos cristianos. La Santa Misa será en la Parroquia de Santiago Apóstol a las 19:30 horas y a continuación saldrá la solemne procesion por las calles de Montilla.

¡Alabado sea por siempre Jesús Sacramentado!

 

La Novena a San Juan de Ávila

Hoy día 1 de Mayo comienza la novena a San Juan de Ávila, este año con una serie de conmemoraciones especiales, 450 aniversario de la muerte del santo, 125 aniversario de su beatificación y 50 aniversario de su canonización. Esta fiesta religiosa es una de las más celebradas de Montilla por la importancia de San Juan de Ávila como patrono del clero secular español, apóstol de Andalucía y por su nombramiento como doctor de la Iglesia en 2012 por el Papa Benedicto XVI. De ahí que su novena sea una de las mas esperadas por todos los montillanos;

¿pero sabemos realmente el porqué de esta celebración religiosa a la que llamamos novena?
Los católicos a menudo hablan de las ‘novenas’ y, si no hay un conocimiento previo sobre esta devoción, el nombre puede resultar confuso. Las novenas son una parte antigua de la vida devocional de la Iglesia y muchos remontan el origen de su estructura hasta los días entre la ascensión de Jesús y la fiesta de Pentecostés.

Según san Lucas, Jesús ascendió al Cielo después de aparecerse a los apóstoles “durante cuarenta días” (Hechos 1,3) después de su resurrección. Esto significa que el tiempo entre la ascensión de Jesús y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés es nueve días. Muchos cristianos vieron estos nueve días de oración como un modelo de rezo y desarrollaron devociones que consistían en nueve días (o meses) de oración por una intención específica o un santo en particular.
Este número se consideraba de inspiración divina, así que las ‘novenas’ (de la palabra latina novem, nueve), se entendían como una forma perfecta para rezar.

Una de las novenas más antiguas fue un periodo de oración de nueve meses antes de la fiesta de Navidad, en imitación del piadoso embarazo de María.
El número nueve no tardó mucho en ser empleado en todo tipo de situaciones, como una novena de misas celebradas por una persona o una novena de oraciones para la restauración de la salud. Así nació la ‘novena’ y se convirtió en parte central de la devoción católica.
Aunque las novenas son muy antiguas, no fue hasta el siglo XVII que la Iglesia formalmente concedió la primera indulgencia a una novena en honor a San Francisco Javier, otorgada por el papa Alejandro VII.
Las novenas nos ayudan en nuestra oración cuando están adecuadamente valoradas en el contexto de una sólida doctrina. Al pedir la intercesión de un santo debemos desear imitar sus virtudes. Para ello es necesario conocerlo. La novena puede convertirse en superstición si se limita a buscar un deseo personal sin abrir el corazón a Dios y someterse a su voluntad. Una novena bien hecha es un medio para intensificar la intercesión.
Las novenas requieren humildad, confianza y perseverancia, tres importantes cualidades de la oración eficaz, pidamos a Dios nos las conceda para vivir profundamente este año 2019 la novena de San Juan de Ávila y sacar de ella numeroso frutos espirituales.