Uno de los principales fines de toda cofradía

Uno de los principales fines de toda cofradía, es la formación cristiana de sus hermanos y desde nuestra hermandad hemos puesto empeño en ello. Al comenzar su andadura esta nueva Junta de Gobierno se propuso organizar un grupo de formación cristiana que facilitase a los hermanos de nuestra corporación que no hubiesen recibido el sacramento de la confirmación el poder hacerlo. De conformidad y a propuesta de nuestro conciliario D. Ángel Lara el grupo se abrió a todos los feligreses de nuestra parroquia de San Francisco Solano y en general a cualquier vecino de Montilla que quisiera prepararse para la confirmación.

Comenzaron las catequesis en el mes de Noviembre y se han impartido todos los viernes hasta el mes de Junio en el que ha finalizado la preparación y formación de estos catecúmenos que recibirán próximamente en Septiembre el sacramento de la Confirmación.

«Lléname con tu Espíritu, dame tu luz»

La Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Santo Nombre de Jesús, María Santísima de la Encarnación y San Juan de Ávila desde su vocalía de Evangelización, y unidos a la labor pastoral de nuestra parroquia de San Francisco Solano, informa a los hermanos y devotos de nuestra Corporación que, próximamente, se iniciará una formación para recibir el Sacramento de la Confirmación, estando a disposición, igualmente, a todas aquellas personas que sin pertenecer a nuestra Cofradía esté interesado en prepararse para tal Sacramento.

Es intención de nuestra Hermandad comenzar la catequesis en el próximo mes de Octubre. Para ello, ponemos a disposición de todo aquel que desee informarse o incorporarse al grupo, el siguiente correo electrónico:
vocaliaevangelizacion@sagradodescendimiento.es o comunicarlo al siguiente teléfono móvil, 639672732.

Para la inscripción, será necesario aportar el nombre y apellidos de la persona y un número de teléfono de contacto.

Mediante esta propuesta, la Hermandad desea transmitir la importancia que la vida sacramental tiene para todo cristiano y cofrade pues, con la confirmación, se refuerza y complementa la obra del Bautismo. Así, el bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo, se une más con la iglesia y se fortalece para ser testigo de Jesucristo, a quien es capaz de defender su fe y transmitirla. Con la confirmación, nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una mejor vida cristiana.

Este Sacramento se funda el día de Pentecostés; cuando los apóstoles y discípulos se encontraban reunidos, cincuenta días después de la resurrección. Estaban temerosos, no entendían lo que había pasado, creían que todo había sido en vano, se sentían tristes. Entonces, descendió el Espíritu Santo sobre ellos, quedando transformados desde ese momento, pues dejaron de tener miedo, de este modo se lanzaron a predicar y a bautizar.

La Confirmación es nuestro “Pentecostés personal”. El Espíritu Santo está actuando continuamente sobre la Iglesia de modos muy diversos, la Confirmación (al descender el Espíritu Santo sobre nosotros) es una de esas formas en que Él se hace presente.